Se acercan las vacaciones estivales y la DGT ya prepara la primera fase de la operación salida, ante la previsión de millones de desplazamientos por las carreteras españolas. Como cada verano, por tanto, en los próximos meses se incrementará el número de sanciones por infracciones de tráfico. Pero, ¿cuál es la multa más cara que te puede caer?

La infracción cuya sanción supera a todas las demás es usar un inhibidor de radar. Concretamente, utilizar uno de estos aparatos para eludir los controles de velocidad puede costarte nada menos que una multa de 6.000 euros y 6 puntos del carnet de conducir. Además, el taller que haya instalado el dispositivo puede llevarse una multa de 30.000 euros.

De la misma forma que los inhibidores, los detectores de radar que identifican la frecuencia y avisan al conductor están totalmente prohibidos, aunque la sanción es mucho más baja: usar un detector puede conllevar una sanción de 200 euros y la pérdida de tres puntos. Paradójicamente, su fabricación sí está permitida.

El avisador de radar, sin embargo, sí es totalmente legal en España. Este aparato no detecta ni inhibe la frecuencia de los radares. Únicamente accede a la base de datos de la DGT con la posición de los radares fijos y móviles.